La última semana de febrero ha dejado en Canarias un nuevo episodio de calima, con una capa de polvo sahariano cubriendo el archipiélago durante varios días. En este contexto meteorológico, la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) llevó a cabo una nueva campaña de muestreo estacional en su Banco de Ensayos, con el objetivo de continuar la serie histórica de seguimiento que la institución mantiene de manera ininterrumpida desde 2011.
El equipo técnico recopiló durante la operación un conjunto de variables clave para entender el estado del medio marino: temperatura, salinidad, oxígeno disuelto, nutrientes, turbidez y concentración de clorofilas. La coincidencia con el episodio de calima añade un valor científico especial a esta campaña, ya que los aportes de polvo mineral procedente del continente africano pueden influir significativamente en la química y la biología marina superficial.
La campaña también incluyó una caracterización ambiental previa al inicio de las actividades del proyecto europeo PHAROS, cuyo objetivo es explorar soluciones basadas en la naturaleza para la restauración de ecosistemas y el desarrollo de la acuicultura sostenible en el Atlántico. Contar con un perfil ambiental de referencia antes de cualquier intervención resulta esencial para garantizar que las pruebas se desarrollen bajo criterios científicos rigurosos.