Científicos del Centro GEOMAR Helmholtz para la Investigación Oceánica de Kiel junto a varias instituciones internacionales y la colaboración de la Plataforma Oceánica de Canarias han desplegado doce laboratorios marinos para estudiar el posible uso de residuos de hormigón para la protección del clima en el océano.
El experimento ha sido presentado en el muelle de Taliarte, en Telde, por el profesor Dr. Kai Schulz Southern Cross University de Australia y de Geomar, Silvana Neves, jefa de línea de investigación de observación y recuperación marinas de PLOCAN, el profesor Dr. Javier Arístegui Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, en una cita informativa que contó con la presencia del cónsul de Alemania en Canarias, Ralf Reuter.
En doce mesocosmos —enormes tubos de ensayo flotantes aislados del agua de mar circundante— los científicos estudian la posibilidad de emplear residuos de hormigón para incrementar la alcalinidad del agua de mar y conocer qué efectos tienen sobre la vida marina, pues el Aumento de la Alcalinidad Oceánica limita el proceso de meteorización natural de rocas y puede aumentar la capacidad del océano para absorber el dióxido de carbono de la atmósfera, además de reducir la acidificación del agua del mar.

«El experimento de este año consiste en comparar una fuente líquida de alcalinidad con escombros de hormigón molido y evaluar qué tan bien toleran ambas sustancias en el entorno marino», explica el profesor emérito Dr. Ulf Riebesell, biólogo marino en GEOMAR y co-líder del experimento. El experimento forma parte del proyecto internacional de investigación OceanAlkAlign, que tiene como fin estandarizar los métodos de medición y evaluación para el Aumento de la Alcalinidad Oceánica, creando así una base sólida para futuras decisiones.
El experimento se lleva a cabo en aguas del muelle de Taliarte donde los mesocosmos se han desplegado, se llenan y monitorizan durante toda la prueba, siete semanas, junto a las instalaciones de PLOCAN, socio de investigación desde hace varios años de GEOMAR.
Por qué necesitamos la eliminación del dióxido de carbono
La idea de añadir más alcalinidad al mar forma parte de un contexto más amplio. Desde el inicio de la industrialización, el contenido de dióxido de carbono en la atmósfera ha aumentado considerablemente; una proporción significativa del gas se disuelve en el océano, alterando su química. El resultado es una acidificación progresiva, que puede ejercer una presión particular sobre organismos que forman estructuras calcáreas, como mejillones o corales. Al mismo tiempo, el dióxido de carbono adicional está impulsando el calentamiento global.
Según muchos escenarios actuales, las reducciones de emisiones por sí solas no serán suficientes para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. En consecuencia, los métodos para la eliminación activa de dióxido de carbono están cobrando protagonismo. El Aumento de la Alcalinidad Oceánica se considera una opción con alto potencial, siempre que pueda implementarse de manera eficaz y de manera ambientalmente responsable.