El Comité Español de Operadores Glider (CEOG) celebró esta semana en Madrid su reunión anual para reforzar una hoja de ruta común que optimice el despliegue y la interoperabilidad de la flota nacional de planeadores marinos y consolide la contribución de España a la futura Infraestructura Europea de Gliders, alineando capacidades, servicios y desarrollos tecnológicos entre los principales nodos operativos del país.
La Delegación del Gobierno de Canarias en Madrid acogió el encuentro del Comité, actualmente compuesto por la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) – Plataforma Oceánica de Canarias (Canarias), en calidad de coordinador, y por instituciones como AZTI (País Vasco), IEO/CSIC – Instituto Español de Oceanografía/Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Madrid y Santander), SOCIB – Sistema de Observación Costero (Islas Baleares), y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC ).
El objetivo principal del CEOG mediante estas sesiones de trabajo radica en avanzar de manera eficiente y sinérgica en la organización y colaboración a nivel nacional entre las diferentes instituciones operadoras de este tipo de tecnología a partir de una hoja de ruta común, a la vez que impulsar la estrategia con la que España puede contribuir a la futura Infraestructura Europea (RI) Glider.
La agenda de la reunión ha permitido compartir entre los miembros el estado actual de las capacidades y actividades de cada uno de los nodos que conforman esta red de alta especialización en materia de observación marina en el territorio nacional, lo que a su vez ha servido de base para revisar los aspectos relativos a necesidades, oportunidades tecnológicas y servicios, principalmente, donde implementar sinergias y marcos colaborativos de valor añadido, para en última instancia mejorar capacidades, eficiencia y sostenibilidad de la actual contribución de los planeadores marinos al sistema de observación marina en España.
La actual flota nacional de planeadores marinos cuenta con una veintena de unidades operativas, con cargas de pago científicas y capacidades de diversa índole y alcance, lo que se traduce en poder atender a lo largo de la geografía española a un amplio rango de aplicaciones de carácter científico-técnico y operacional en el ámbito tanto de la investigación marina como servicios específicos en sectores estratégicos de la Economía Azul y agencias gubernamentales, para en última instancia en beneficio de la sociedad.