El profesor de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) John Potter, referente internacional en tecnologías marinas y acústica submarina, ha impartido un webinar en PLOCAN sobre la tecnología Distributed Acoustic Sensing (DAS) en el marco del proyecto europeo ATLAS, que busca utilizar la fibra óptica ya desplegada en el fondo marino como red de sensores acústicos para detectar grandes cetáceos, mapear el ruido submarino y mejorar la alerta ante terremotos y otros riesgos geológicos, contribuyendo así a la protección de la biodiversidad y a la seguridad marítima en el Atlántico.
John Potter acumula 45 años en ciencias marinas y más de mil días en el mar, es el creador de JANUS, el primer protocolo estándar de comunicaciones digitales submarinas, y fue pionero en el uso de la IA para detectar mamíferos marinos.
En su exposición sobre el DAS se refirió a la significativa reducción de costes en la observación del océano y el gran incremento de las capacidades acústicas que aporta utilizar las redes de fibra óptica ya instaladas en el medio marino, que se utilizan para la comunicación en red entre las islas, y entre Canarias y la península, que configura un desarrollo tecnológico que se puede aplicar donde se den las condiciones de presencia de fibra óptica.
El profesor Potter participa en el proyecto ATLAS y se encuentra en PLOCAN para colaborar en este proyecto, para la preparación del interrogador y su conexión a fibras submarinas oscuras (i.e. no utilizadas). El interrogador registra cualquier movimiento o presión que el medio transmite a la fibra, y se aprovechan esas “nanodeformaciones” para sensorizar el océano, en grandes profundidades, sin necesidad de utilizar nuevos sensores o sistemas de exploración.
La propuesta, según explicó, es una plataforma de oportunidad que se está probando en el proyecto ATLAS y comparando con otros sistemas convencionales, así como su aplicación científica y societal a un número creciente de fenómenos como los movimientos geofísicos (sísmica), la bioacústica y el ruido producido por las embarcaciones, unas necesidades de observación que requiere tanto la Unión Europea como el Sistema Global de Observación del Océano (GOOS).
ATLAS está coordinado por PLOCAN y financiado por el Programa Interreg Atlantic Area, con el apoyo de la Unión Europea. El proyecto se desarrollará hasta 2028 con un presupuesto total de 3,5 millones de euros. Entre los socios figuran organizaciones de investigación e infraestructuras de España, Irlanda, Portugal, Francia y Noruega, que trabajan conjuntamente para proteger el Atlántico mediante océanos más inteligentes y silenciosos.